Las celebraciones en octubre por la festividad del Señor de Los Milagros también simboliza una importante oportunidad de negocio para tres íconos gastronómicos peruanos: los picarones, los anticuchos y el turrón de Doña Pepa. Detrás del fervor religioso, estas tradiciones de origen afroperuano mueven miles de soles en ventas y generan oportunidades para pequeños y medianos emprendedores.
Turrón de Doña Pepa.
Ningún producto representa tanto el Mes Morado como el turrón, cuyo consumo se dispara en octubre. En el mercado, los precios se acomodan a los bolsillos: el kilo de turrón oscila entre S/ 15 y S/ 35, mientras que las versiones artesanales o de pastelería fina pueden llegar a costar más de S/ 70.
El presidente de la Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y Pastelería (ASPAN), Pío Pantoja, dijo a RPP que este año la venta de turrones ha roto stock. Productores del tradicional dulce se han quedado pronto sin productos, que a la fecha alcanzan los 8 milones de kilos en venta, lo que representa un aumento del 14 % en comparación al 2024.
El anticucho
El tercer domingo de octubre se celebra el Día del Anticucho, y con él, las ventas de esta “comida callejera gourmet” se disparan.
Aunque hoy existen versiones con pollo o lomo fino, el clásico sigue siendo el de corazón de res, con precios que van desde S/ 15 hasta S/ 30 por porción en las anticucherías limeñas.
De hecho, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, el consumo per cápita de carne de vacuno en Perú alcanza los 5.1 kilos al año, y durante octubre se incrementa por la alta demanda en festividades y ferias gastronómicas.





